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Bajo las Estrellas

Martes, 30 de septiembre de 2008

¿Taifa de tarifa?

 

De unos años a esta parte hemos asistido a la formación en temas de folclore por parte de los grupos musicales de esta tierra. Si bien hace algunas décadas los grupos de música se dedicaban a cantar, tocar y bailar, en la actualidad nos sorprenden e instruyen con toda una exposición sobre la historia y el devenir de las piezas que interpretan sobre los escenarios. Algo de agradecer, sin duda, en tanto que los grupos enriquecen su espectáculo ofreciendo una nueva dimensión que es bienvenida, teniendo en cuenta además que la investigación de naturaleza folclórica y etnográfica se realiza en buena medida en el seno de estos grupos musicales. Ahora bien, esta información es bienvenida siempre que lo que se comente por parte de los grupos sea creíble, con base histórica y el resultado de una investigación más o menos seria.

 

El motivo de este texto no es otro que la idea difundida de que la palabra ‘Taifa’, propia de los ‘Bailes de Taifa’, tiene su origen en la tarifa que se debía abonar para poder participar en dichos bailes. Esta explicación no deja de encerrar un cierto exotismo que la hace atractiva y en cierta medida creíble, pero admito que no me termina de convencer y aquí les hago una contrapropuesta. Tengamos en cuenta que para que la palabra tarifa acabe derivando en taifa deben producirse una serie de transformaciones fonéticas que no son inmediatas, como son la pérdida de una letra intrasilábica como la r, además de la modificación del acento de la palabra, que inicialmente habría recaído en la i y finalmente habría pasado a la a. Pensemos que las transformaciones fonéticas son materia de trabajo de los lingüistas, los cuales las han tipificado y les han dado nombre. Por más que he buscado en los cambios fonéticos, no he encontrado ninguno que explique ni el cambio de acento ni la pérdida de una r intrasilábica, como los que habría padecido la palabra tarifa en su evolución hacia taifa.

 

Otro elemento a explorar para dar validez a la hipótesis inicial es si los asistentes a los Bailes de Taifa llamaban tarifa a la cantidad que abonaban para poder participar, además de resultar conveniente saber si la misma tarifa existía, claro. En este sentido, está documentado que en algunos casos los asistentes aportaban una botella de vino o coñac, algo que resulta más creíble en tanto que en aquellos tiempos el dinero como tal era realmente escaso, y el intercambio se realizaba en especie del tipo que fuese.

 

En definitiva, la propuesta que les hago es la siguiente. El concepto de taifa queda recogido en el DRAE como ‘reunión de personas de mala vida o poco juicio’. Probablemente algo de eso había en los Bailes de Taifa, y seguramente en algún momento recibió ese nombre por ser reuniones que se ajustaban a esta idea. Con el paso del tiempo podría haber ido cambiando la práctica en torno a los Bailes de Taifa, pasando a ser encuentros de cortejo, si podemos llamarlo así, donde los jóvenes de la época se conocían en un ambiente festivo o distendido, siempre en presencia de adultos que validasen el encuentro entre los jóvenes. Es singularmente llamativo el testimonio de D. Esteban Guerra de la Torre (http://www.bienmesabe.org/noticia.php?id=19550), el cual se refiere abiertamente a las taifas como los grupos o turnos que se iban organizando en el transcurso del baile; la existencia de los turnos se debía a lo reducido del lugar en el que se realizaba el baile, que generalmente era una vivienda particular, de manera que para mantener una cierta comodidad se iban turnando los asistentes.  Siguiendo con el testimonio de D. Esteban Guerra de la Torre, estos turnos o taifas eran motivo de tensiones entre los asistentes a los bailes, los cuales llegaban a desembocar en peleas incluso con armas blancas de por medio, generadas por el exceso de alcohol y por el exceso de celo ante la previsible pérdida de la joven a la que quería cortejar. Por tanto, si esta propuesta fuese cierta, siendo los turnos las taifas, el nombre adecuado para este tipo de reuniones sería en realidad “Baile de Taifas”, escribiendo en plural la palabra Taifas, en tanto que sería algo así como decir “Baile por turnos” o “Baile por grupos”.

 

Sirva, por tanto, este texto como breve reflexión sobre el origen de la palabra taifa, muy extendida por toda la geografía de Canarias, aunque de origen tal vez algo distorsionado.

Por: Abelardo Gómez Márquez | General | Comentarios (1) | Referencias (0)

Sábado, 08 de diciembre de 2007

Generales a la vista

La derecha nos tiene en vilo, ¿hará oposición ahora?

 

Los partidos estatales se han tomado las elecciones municipales y autonómicas como un pulso para saber cuál es el apoyo real que tiene cada una de ellas, aunque lo que se votase fuese otra cosa. Entraron en la carrera electoral y ya no pararán hasta marzo del próximo año, cuando sean las elecciones en las que salen ellos al ruedo.

 

Pero para que se hagan una idea de cómo de grande fue la confusión, el próximo Presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, en su primera comparecencia posterior a las elecciones felicitó nada menos que a Mariano Rajoy por su triunfo. Ciertamente, es para alucinar. Rajoy no se presentaba, así que no hay ningún motivo para felicitarle, y el hecho de que Paulino se precipitara tan rápidamente a felicitarlo fue una evidencia más de la afinidad PP-ATI, a todos los niveles, así como una imperiosa necesidad de ocultar que el PSOE les pasó por encima en las elecciones en Canarias, obteniendo alrededor de 100.000 votos más que ellos, que se dice rápido. ATI sigue siendo la derecha en Canarias, esa derecha que no quiso introducirse en el PP pero que aprovecha la más mínima ocasión para arrimar el hombro a aquéllos y seguir tirando para adelante ellos y para atrás el resto de Canarias. Y en esas estamos, con un paripé impresentable de presuntas negociaciones con el PSOE para contribuir a formar gobierno, cuando está claro dónde está la afinidad de CC. Quedó clarísimo en los debates televisados, donde los candidatos de ATI y del PP firmaron un pacto de no agresión para no destaparse sus vergüenzas comunes y conocidas por todos, principalmente por ellos mismos que han estado colaborando en los últimos 14 años. Ya desde atrás se les veía que traían sus afinidades claramente, y ahora sólo falta que el PSOE se equivoque un poquito, sólo un poquito, que por poco que sea será suficiente para que ATI diga que no se puede pactar con partido de ese estilo, con esas formas y con esas ideas. Ya veremos, ya, que están esperando la mínima para que Rivero se erija como protector de las esencias de Canarias y Soria como escudero de las mismas. Al estilo quijotesco, con alucinaciones y locura incluidas, pero con la diferencia de que lo que les pase a estos dos por la cabeza nos afecta a todos, no sólo a D. Quijote.

 

A nivel estatal, que es a donde iba, parece que el PSOE se ha vuelto loco. Acaba de mandar a De Juana Chaos a la cárcel, en lo que habría sido la primera medida a adoptar por el PP cuando llegase al Gobierno el próximo año. ¿Y ahora qué dirá el PP para ganarse la confianza de la sociedad? De repente se verán forzados a hablar de Educación, Sanidad, Justicia, Investigación y no sé qué más, con lo facilito que lo tenía con el terrorismo y con De Juana Chaos. Eso sería trabajar demasiado y romperse la cabeza hablando de temas que no interesan a la sociedad, así que me imagino que buscarán la manera de decir que el Gobierno sigue haciéndolo mal, horrible en materia terrorista y con esas seguiremos el año que nos queda.

 

Ya ven que lo que ocurre en Canarias tiene su vínculo con lo que ocurra fuera de las islas, así que a esperar acontecimientos aquí y allí.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 10 de agosto de 2007

Autonomía nacionalista

 

En estos días hemos asistido a un desastre notable en el funcionamiento de las infraestructuras en Cataluña. Cortes de luz, problemas en los trenes de cercanías dependientes de Renfe o interminables colas en el Aeropuerto del Prat han sido imágenes habituales en las últimas dos semanas. Los catalanes y analistas varios apuntan que este colapso general en Cataluña, centrado en Barcelona, es el resultado de la baja inversión que el Estado ha realizado en esta comunidad en los últimos 10 años.

 

Teniendo en cuenta la población catalana y el indudable peso de Barcelona en el conjunto del Estado, parece ser que la inversión estatal no ha estado a la altura de las necesidades, y el crecimiento económico de Cataluña se ha situado por debajo de la media nacional en los últimos 10 años.  El nuevo Estatuto de Autonomía para Cataluña pretende compensar este desfase, incrementando ahora la inversión del Estado en esta comunidad, sobre todo en lo relativo a infraestructuras.

 

Lo expuesto anteriormente seguro que revolverá las tripas a más de uno, y lo cierto es que no sé hasta que punto es verdad lo que he expuesto o no. Fueron cifras que escuché por la radio ayer por parte de políticos de Cataluña, Andalucía y Galicia en medio de un debate, y he de suponer que algo de verdad habrá. Pero, tal y como apuntaba alguno de los contertulios, lo mejor para acabar con este tipo de comentarios, en ocasiones sin fundamento, sea la creación de una Agencia Estatal para la Evaluación de las Inversiones Estatales en las Comunidades Autónomas. Un ente similar al que ya existe en algunos Ministerios, en el que participen tanto el Estado como las Comunidades y donde se cuantifique la inversión de unos y otros en cada comunidad, así como las necesidades que quedan pendientes en cada una de ellas. De esta manera se contribuiría a paliar el desfase entre necesidades e inversión de manera equilibrada y con criterios objetivos de población en cada comunidad, publicando informes en los que quedasen recogidos los números de estas inversiones evitando que las discusiones sean vacías y cargadas de prejuicios.

 

Pero, y aquí es donde quería ir, no creo que nadie se atreva a ponerle el cascabel a ese gato. Parte del problema está en que en España el autogobierno está en buena medida vinculado al nacionalismo. Es decir, nos encontramos con planteamientos del estilo de “Yo gobierno esto porque soy de aquí y lo voy a hacer mejor de lo que lo podrías hacer tú porque eres de allí”. Y punto, así que ninguna Agencia tiene que decirme si lo estoy haciendo bien o mal o si necesito más o menos dinero para inversiones. Simplemente “yo que soy de aquí lo hago bien y tú que no eres de aquí no te enteras de nada”. Y creo que ahí nos empobrecemos todos de manera notable.

 

Si el autogobierno se planteas en otros términos, como que “Yo tengo más proximidad al administrado por ser una institución de la propia Comunidad y con eso consigo mejorar la gestión”, igual llegaríamos a otro tipo de filosofía en esto de la autonomía, sin excluir por motivos de procedencia, sin mirar el certificado de nacimiento, y simplemente contribuyendo a la coordinación de las diferentes administraciones para una gestión eficiente.

 

Pero tranquilos, que nadie se alarme que esta idea no va a ninguna parte.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 27 de julio de 2007

Manipulaciones subliminales

 

Probablemente sea una cualidad propia de la manipulación el hecho de que para llegar a ser tal de manera efectiva ha de ser subliminal. Si fuese excesivamente explícita, no sería efectiva. Hoy me referiré a lo que considero una manipulación subliminal ejercida desde la televisión, no desde los informativos sino desde las series de televisión tan de moda últimamente.

 

Recientemente se ha estrenado una nueva serie en la cuarta cadena para sustituir la serie del médico lo martes por la noche. En esta serie se describen las desventuras de una familia rica norteamericana compuesta por una pareja de padres, cinco hijos, el hermano de la madre y la amante del padre, además de esposas y novios de los hijos o los nietos de los padres. Ya ven, una historia muy tierna. Francamente, vi los primeros capítulos porque me pareció que era lo más interesante que ponían por la tele en aquel momento. Al cabo de unos pocos episodios comenzó a resultarme tediosa, endogámica, muy entre los miembros de la familia, con una constante redundancia en las formas: discusión y petición de disculpas, nueva discusión y nuevas disculpas... Y ya está, se acabó la serie.

 

Pero esta semana volví a verla, lo admito. Y aquí fue cuando me tropecé brutalmente contra la manipulación subliminal. A uno de los cinco hermanos lo llaman a filas para combatir en Iraq y dan un salto al pasado para mostrar qué motivó la guerra en aquel país. Lo que mostraron no fue otra cosa que los atentados de las Torres Gemelas. Seguramente a estas alturas muchos no nos sobresaltemos por semejante vínculo entre aquellos atentados y la Guerra de Iraq, pero es conveniente recordar que los atentados motivaron la guerra en Afganistán, mientras que la guerra de Iraq fue el resultado de la búsqueda infructuosa de las armas de destrucción masiva. Armas que, si bien estaban presuntamente en manos de un descerebrado como Sadam Hussein, no fueron las causantes de los atentados de las Torres Gemelas.

 

Recuerden que el inspector de la ONU, Hans Blix, mientras desarrollaba las tareas de inspección en Iraq no hizo otra cosa que pedir más tiempo para hacer su trabajo. Por su parte, Colin Powel mostraba a la Comisión General de la ONU unas imágenes que mostraban de manera irrefutable, hasta el punto de promover una guerra, que en Iraq había armas de destrucción masiva. Cuando Iraq fue invadido y no aparecieron las armas, las potencias ocupantes fueron deslizando sutilmente el discurso en otro sentido, precisamente el que propone la serie: vincular la guerra al 11-S.

 

La serie se emite en la cadena conservadora FOX, lo que añade aún más desconfianza a las artimañas que emplean estos lobbies de la comunicación entendida como manipulación. El desconcierto aparece cuando resulta que la serie se emite en España a través de una cadena considerada progresista, contribuyendo de manera tal vez no intencionada a crear confusión o, directamente, a contribuir con la manipulación subliminal que propone la derecha estadounidense a través de la FOX y de los hermanos archiconocidos de la serie.

 

Yo, por mi parte, anuncio que no la veré... ,mientras pueda.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Educación | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 29 de junio de 2007

Canarias limpia 100%

 

En estos días ha estado por Canarias el que fuera candidato a la Presidencia de Estados Unidos en el año 2000, Al Gore. Ha saltado a la actualidad en los últimos meses por su decidida lucha contra el Cambio Climático a través de la película ‘Una verdad incómoda’, que le ha valido para dos Oscar y para un Premio Príncipe de Asturias, además de para que se hable de su candidatura al Premio Nobel de la Paz.

 

Me parece genial que haya gente de primera línea, relevante, gente que sea escuchada porque no se le considera radical en sus planteamientos, así que me parece estupendo que Al Gore se haya puesto al frente de esta lucha global. El problema que veo está, por un lado, en que parece ser que Al Gore no practica el ejemplo y la factura del consumo de luz en su vivienda es millonaria, además de que, por otra parte, él ya tuvo en su mano la posibilidad de luchar contra el cambio climático cuando era Vicepresidente del Gobierno de Estados Unidos, entonces en manos de Bill Clinton. Pero aún así, me sigue pareciendo bien, porque creo firmemente en la lucha contra el cambio climático.

 

Les decía que en estos días estuvo por aquí y habló, básicamente, de lo mismo que cuenta en su película ‘Una verdad incómoda’, haciendo particular hincapié en lo que ocurrirá en Canarias y en España. Y, a lo que realmente voy, lanzó un titular por mí esperado: según él, Canarias tiene que abastecerse de energías limpias al 100%. Lo dice alguien que está al tanto de todo lo que se mueve en el mundo de la energía, de la tecnología, de las posibilidades que esto ofrece para el desarrollo de Canarias desde el punto de vista económico, medioambiental y tecnológico. Es un planteamiento que, como saben, he hecho en reiteradas ocasiones a través de esta columna. Ha sido un tema recurrente y ahora lo traigo de nuevo, aprovechando el empuje de Al Gore.

 

Para decir no mucho más ni mejor que lo ya expuesto, sino lo mismo pero en un contexto en el que parece haberse actualizado estos planteamientos. Canarias tiene a la naturaleza funcionando a pleno rendimiento, ofreciéndole todo su potencial y tenemos que aprovecharlo. Tenemos sol, viento, mar, energía geotérmica,... y tenemos el potencial de infraestructura a través de nada menos que dos Universidades con la cantidad de ingenieros que se han formado. Es cuestión de que el Gobierno de Canarias diga “vamos a abrir un centro de investigación energética, con este presupuesto, con este personal”; y seguro que sería un centro en el que habría muchas posibilidades de invertir dinero de la Unión Europea, a través de proyectos, para contratación de personal, de infraestructuras y de no sé cuántas cosas más. Y tendría éxito, porque no hay mejor laboratorio en toda Europa mejor que Canarias. Y estas islas acabarían, por un lado, abasteciéndose de energía limpia, generaría empleo, traería riqueza por no tener que invertir en petróleo, se podría exportar la tecnología y a saber cuántas historias más, todas positivas, se derivarían de aquí.

 

Pero, incomprensiblemente, nuestro Gobierno de Canarias no ha querido y, teniendo en cuenta que seguirán los mismos, seguirán sin querer. Pero no me cansaré de repetirlo y, a la mínima oportunidad que tenga, lo volveré a hacer.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Medio Ambiente | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 22 de junio de 2007

Servir o gobernar

Una cosa y no la otra es lo que mueve el pacto ATI-PP.

 

Ahora, que andamos en los últimos pasos que dan los partidos políticos para conformar gobiernos pactando si fuera el caso, me ha surgido de qué es lo que mueve a los partidos en estas negociaciones. Ya saben que soy muy crítico con la línea que han mantenido ATI y el PP para pactar el Gobierno de Canarias. Hoy ese no será la excepción, sino más bien la motivación de este texto.

 

Y me pregunto si a los partidos les mueve el afán por dar un servicio a la sociedad o por ser Gobierno, es decir, por tener poder. Si fuese el primer caso, creo que lo razonable en Canarias es que gobernase el PSOE, en tanto que ha sido el partido más votado de manera clara y es a quien corresponde formar gobierno, aunque sea en minoría. Eso habría sido una política realmente democrática, en la que la voluntad de la sociedad se habría respetado. A la hora de configurar presupuestos o cualquier acción parlamentaria que exigiese el apoyo de la mayoría del Parlamento, el PSOE tendría que negociar con las restantes fuerzas para sacar adelante sus proyectos.

 

Pero no, en Canarias funciona la política aritmética, la que dice que 15 más 19 son 34. Y punto. Por tanto, funciona la política en la que lo que manda no es la acción de gobierno, un auténtico marrón si lo miramos desde cierta perspectiva, sino la necesidad de tener poder, la necesidad de gobernar. Es, así visto, una política de bajos vuelos en la que no se respeta la voluntad de la sociedad canaria sino que se impone la voluntad de los partidos para puentear lo que la sociedad ha decidido. Y téngase en cuenta que si el PP y ATI hubiesen acudido a las elecciones en coalición, con toda seguridad no habrían sacado los resultados conseguidos, sino otros muchísimo peores en ambos casos, porque buena parte del electorado de cada partido no acepta al otro. Visto lo visto, y conociendo que difícilmente iba a haber una mayoría absoluta del PSOE, lo razonable hubiese sido que se presentaran a las elecciones al estilo de la UPN navarra y saber cuál es el apoyo electoral real que tiene este Gobierno de Canarias.

 

Yo insisto en que si lo que mueve a los partidos es la vocación por servir, todos habrían aceptado que el partido que mayoritariamente ha ganado las elecciones tome las riendas de la Comunidad. Pero el hecho de que se hayan pasado por el arco del triunfo la voluntad popular me hace pensar que lo importante no es servir, sino disponer del poder, gobernar. Es muy triste que el próximo Gobierno de Canarias se apoye en premisas tan poco democráticas, por muy aritméticas y legítimas que sean, pero es lo que nos ha tocado por los próximos cuatro años. Y así indefinidamente.

 

Por cierto, sorprendentes las manifestaciones de Esperanza Aguirre durante su investidura como Presidenta de la Comunidad de Madrid, cuando al referirse a su pareja dijo que admiraba en él “su paciencia, su buen hacer, su comprensión., (...), su inteligencia y, lo que es para mí más importante, su...”. Yo habría esperado que llenase los puntos suspensivos con “...y su amor”, pero no, sorprendentemente dijo “...y su patriotismo”. Descolocao me quedé, se lo garantizo, muy descolocao.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 15 de junio de 2007

De confianzas

Hay que ver cómo entiende la confianza CC.

 

Ya lo comentaba el otro día, y es que aunque CC no ha encontrado motivos programáticos para no firmar un pacto de Gobierno con el PSOE para el Parlamento de Canarias, simplemente no lo va a hacer. Y el motivo que esgrimen para tan injustificable postura es que no confían en Juan Fernando López de Aguilar, como saben candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno de Canarias.

 

Pero claro, soy así de simple y no me lo creo. Si eso fuese cierto, las conversaciones entre el PSOE y CC no habrían ido más allá de una sóla reunión, en la que CC, nada más empezar, hubiese dicho: “Nosotros no confiamos en Juan Fernando y no les vamos a apoyar”. Y punto pelota, porque no se tardan más de diez segundos en dejar claro esto. Pero no, se reunieron en varias ocasiones esperando que el PSOE no accediese a sus muchas exigencias y poder justificar de otra forma menos explícita su no pacto. Y ahora no confían, casi nada. Y CC no confía en alguien que ha tenido una carrera académica y profesional envidiable, llegando a ser uno de los ministros más destacados del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que promovió leyes tan relevantes como la del matrimonio de personas del mismo sexo o la ley de protección de los no fumadores, ambas encaminadas a aumentar los derechos de los ciudadanos.

 

No, a CC le parece más de fiar un partido que ha sido el centro de la corrupción política en Canarias en los últimos dos o tres años, el Partido Popular. El PP comenzó su corrupción en el propio Gobierno de Canarias, con el Caso Eólico, motivo por el que estuvieron varios de sus militantes en el Salto del Negro y aún sigue la trama judicial abierta. Continuó la corrupción de este partido por el caso Faycan, que afectó de manera brutal al Ayuntamiento de Telde hasta el punto de que todos los miembros del PP están actualmente imputados y varios de ellos pasaron algunos días en el Salto del Negro. Y la investigación sigue abierta. Y este partido ha estado afectado por otro de los grandes casos de corrupción en Canarias, el llamado caso Góndola, por corrupción urbanística que comenzó en el Ayuntamiento de Mogán y que no se sabe muy bien dónde terminará, porque la investigación sigue abierta y al entonces alcalde, también actualmente, le acaba de caer un nuevo delito que se suma a los seis de los que ya estaba imputado.

 

Sí, señor, sí, CC, el PP es un partido de confianza en Canarias, está más que demostrado. Y su presidente regional, José Manuel Soria, es el líder político idóneo para montar un Gobierno de Canarias creíble. Soria ha mentido en sede parlamentaria, no nos olvidemos aunque los tribunales se tomen su tiempo, hecho que puede acarrear penas de cárcel si llega a ser juzgado. Y sus vínculos con la corrupción eólica no son despreciables, en tanto que le alquilaba la casa uno de los empresarios que saldría beneficiado del fallido concurso eólico, empresario al que por cierto Soria no ha conseguido demostrar cómo pagó el alquiler.

 

Señores de CC, váyanse a coger chuchangas al barranco. ¡Impresentables!

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 01 de junio de 2007

Cambio en Canarias... o no

Hay voluntad de cambio, pero a saber si todos lo han entendido así.

 

Llegaron las elecciones y con ella la sociedad canaria expresó el deseo de sus nuevas mayorías. Multicolor a nivel local, pero con un claro color rojo dominante a nivel de toda Canarias: el partido socialista obtuvo un apoyo de los que no se recuerdan desde la década de los 80. La fórmula de Juan Fernando ha funcionado y ha conseguido aglutinar al voto progresista de esta tierra, ilusionándolo con un discurso fresco, novedoso, además de con nuevas formas y actitudes. Y el electorado ha sabido valorarlo hasta concederle en las distintas circunscripciones un total de 26 diputados. Ya les digo, algo que no se recuerda en los últimos 20 años.

 

Y ahora, una vez la sociedad se ha expresado, regresa la política de bajos vuelos, aquella que no atiende a la sociedad y que hará todo lo posible para conservar el poder, a pesar de la voluntad popular. ATI y el PP moverán cielo y tierra para que parezca justificable su alianza en el Gobierno de Canarias, y que sigan gobernando para que todo siga igual... o peor. Porque sería un gobierno legítimo, no cabe duda, pero un gobierno a espaldas de la voluntad de cambio que ha expresado la sociedad. Para que se hagan una idea, el PP perdió en toda Canarias 60.000 votos, mientras que CC-ATI perdió nada menos que 90.000; esto es, entre unos y otros han perdido la confianza de 150.000 canarios, pero aún así querrán gobernar. Eso es precisamente no entender la voluntad de cambio que ha expuesto la sociedad canaria.

 

En Gran Canaria, bastión histórico de la derecha del PP, el PP perdió exactamente 60.000 votos, prácticamente los mismos que perdió para el Cabildo de esta isla. Esto es nada menos que una caída superior al 30% de sus apoyos, algo que hace que este partido se haya convertido en la segunda fuerza de la isla. José Manuel Soria ya no es el referente de la derecha, le han salpicado los innumerables casos de corrupción en la isla, que si bien no parecen afectarle a él directamente sí es cierto que lo han dejado como un dirigente sin mano dura con los suyos, que nos es nada firme en la toma de decisiones para combatir la corrupción. Y así se pierde confianza por parte de la sociedad y se pierden votos en las elecciones. Si el partido permite que siga dirigiéndole alguien acabado políticamente debe saber que la caída será aún mayor en las próximas convocatorias, que no quepa duda.

 

La izquierda progresista vuelve a tener fuerza en las islas y confiemos en que sepan entender el préstamo que le ha ofrecido el electorado. Ahora toca hacer un nacionalismo de verdad, de izquierda y progresista, con Canarias como referente desde sus coordenadas históricas, respetando sus valores etnográficos y medioambientales, culturales e históricos, tan mal tratados por el nacionalismo de souvenir de CC y por la agresión que la derecha del PP ha propinado a las islas. Confiemos en que sepan leer el cambio y que todos entiendan que ahora toca la izquierda, que ahora toca socialismo y en el futuro ya veremos.

 

Si PP y CC pactan habrán dejado claro cuál es su verdadero talante democrático y cuál es su verdadero visión de los que es Canarias: su particular finca que no permitirán que les sea arrebatada ni tan siquiera por las urnas.

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Viernes, 25 de mayo de 2007

A votar

A participar, ese es el único mensaje que en realidad quiero transmitir.

 

Llegó la fiesta de la democracia, nos damos la palabra y ahora toca expresarnos. Nos quejamos de que si estos políticos lo hacen de una u otra manera, con las que podemos estar más o menos de acuerdo, así que este es el momento en que podemos hacer efectiva nuestra postura, es el momento en que lo que digamos, lo que pretendemos puede hacerse realidad.

 

Podría estar escribiendo toda esta columna simplemente con las palabras ‘a participar’, porque ese es el único mensaje que en realidad quiero transmitir. En alguna que otra ocasión les comentaba cuál sería mi idea para minimizar el efecto de la abstención en la representación política. Es decir, ¿cómo es posible que, por ejemplo, en Las Palmas de Gran Canaria se consiguiese en 2003 una mayoría absoluta con el apoyo de 84.000 ciudadanos, que son en realidad el 23% de la población con derecho a voto? Evidentemente algo falla, pero lo que falla es hoy por hoy irresoluble. Medidas como que los parlamentos queden vacíos en función de la abstención podrían ser válidas, aunque estoy convencido de que ningún partido iría por ahí, nadie se atreverá a sacar una legislación en ese sentido.

 

Así que lo que nos queda es ir a votar para que los representantes públicos sean realmente representativos de la voluntad popular. Ojalá alcanzásemos una participación envidiable como la de Francia de las últimas Presidenciales, donde se rozó nada menos que el 90% de participación, tanto en la primera como en la segunda vuelta. Creo que actualmente hay partidos políticos que pueden acoger las ideas o inquietudes políticas de todos, desde los centristas hasta los independentistas, pasando por comunistas, ultranacionalistas, socialistas y nacionalistas en todas sus formas. Por tanto, yo diría que ese no es motivo para dejar de participar.

 

La derecha en Canarias está muy cómoda con el nivel de participación que tenemos en las islas, ya que le ha dado la hegemonía. El electorado de izquierdas es inquietantemente inmovilista, a pesar de que la derecha haya arrasado las islas, con su patrimonio, identidad y valores como sociedad. Cada vez nos parecemos menos a lo que éramos, en buena parte por la desgraciada gestión desempeñada desde la derecha canaria.  Así que a las urnas, no queda otra para saber si realmente los gobiernos que tenemos son los que queremos tener, no nos queda otra.

 

Y luego, nos seguiremos quejando como siempre, pero con la seguridad de que los que nos gobiernan son los que han escogido la mayoría.

 

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 18 de mayo de 2007

Democracia profunda.

El voto de castigo debería convertirse en un arma explícita a favor de la democracia.


Los partidos políticos explotan al máximo el apego que le tienen sus votantes. En general, los votantes que ejercen por primera vez su derecho apoyando a un partido político, seguirán toda su vida en esa misma línea; es más, en ocasiones, esa línea la heredar sus descendientes directos. Pero este apego no es bueno. No me refiero para los partidos políticos, que andan encantados, sino para algo más general: la propia democracia. En un caso ideal, elección tras elección los partidos deberían revalidar el apoyo ciudadano, sin que éste les perteneciera casi por derecho propio. Pero esto no es así, y los partidos son claros conocedores de las tendencias de los votantes.

 

A veces somos capaces de defender a un determinado político por ser afín a nosotros, aunque nunca hayamos hablado con él ni sepamos cómo se muestra en la intimidad. Pero sin embargo, cuando nos cuentan que algún conocido ha hecho algo desagradable, tal vez respondamos con un ‘Me extraña’, pero muy probablemente no lo defendamos a capa y espada. Al menos, no como a un político afín. Y no me refiero al caso de estómagos agradecidos, que ese es otro tema. Es un fenómeno interesante que por momentos se me escapa. En el desconocimiento íntimo del político se encierra buena parte del apoyo que recibe.

 

En España no existe el voto de castigo, esto es, aquel que el electorado ejerce cuando hay un comportamiento político que deje bastante que desear, como pudo ser, el apoyo a una guerra ilegal, injusta e injustificable (Iraq), no escuchar las demandas de las multitudes en relación con reformas educativas (LOU, LOCE) o en el caso de manifestaciones a favor de crear comisiones de investigación para esclarecer hechos relacionados con desastres medioambientales de dimensiones sin precedentes (Prestige). Cada uno de estos hechos movilizó a la sociedad española como pocas veces en la historia reciente de este país, llegando a más de 7.000.000 de personas para el caso de la triste guerra de Iraq. En el caso de Canarias, hemos tenido las manifestaciones en contra del Puerto de Granadilla, por dos veces, así como la manifestación contra el tendido eléctrico en Vilaflor. Tenerife parece saber lo que le interesa, aunque no así sus políticos con responsabilidad pública.

 

El voto de castigo no tiene como objetivo ir en contra un determinado partido o a favor de cualquier otro: se trata de decirle a los gobernantes, a todos los gobernantes, claramente, que la sociedad ha madurado democráticamente, y que se la debe escuchar cuando habla, en las manifestaciones multitudinarias. Y en caso de no escucharla, ya sabrán que cuando se tenga la posibilidad de ejercer el derecho al voto habrá castigo.

 

De esta manera se conseguiría una mayor proximidad de los dirigentes, ya que sentirían que tienen que ganarse el apoyo ciudadano en el día a día, en lugar de reafirmar la confianza de sus seguidores durante los quince días de la campaña electoral. Sin duda, esto dará un sentido profundo a la democracia: participación del pueblo en el gobierno.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Este lugar pretende ser un punto de libre reflexión y opinión, donde cabe expresarse sobre cualquier tema que tenga lugar bajo las estrellas.

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